jueves, 17 de noviembre de 2011

¿Sonarán las aulas por bulerías?


Hoy se cumple un año de la declaración del flamenco como Patrimonio de la Humanidad. El 16 de noviembre de 2010, nada más conocer la noticia, escribí esto:

Entre tanta parafernalia política, me acuerdo de los sonidos de la fragua al compás del martillo, los melismas por los surcos con los cantes camperos al mecido del arado y marcando el tiempo de la besana, de los barrenos en las minas y de los nudillos en los tabancos. De artistas que han sufrido y pasado calamidades para transmitirnos este inmenso legado, que han soportado la burla de señoritos y vituperios feroces, me viene a la cabeza la labor de investigadores que se han dejado la piel y su precioso tiempo, la flamenquería lorquiana, las largas noches de verano en festivales en los que el churrero echaba la persiana a los cantes, recuerdo a aficionados cabales, peñistas que creían y siguen luchando por este arte al que he tenido que defender muchas veces y sacar pecho al parecer un bicho raro por amar una música que hoy catalogan de universal, aunque ya lo es desde hace mucho tiempo.

Me alegro de esta noticia, sobre todo, por esa dignificación y porque espero que traiga hechos (y no palabras) positivos. Sería maravilloso que todo el pueblo andaluz conozca quién fue Don Antonio Chacón, Niño Ricardo o Silverio Franconetti, que diferencie una soleá de una seguiriya, e incluso sería más gratificante que lo aprendan los más pequeños al igual que estudian a otros grandes de las letras como Bécquer o Góngora. Que el compás llegue a las aulas y el duende de este arte andaluz y universal inunde los centros educativos.

El flamenco siempre fue patrimonio universal porque es algo intrínseco al ser humano y lo seguirá siendo mientras la humanidad continúe sufriendo, riendo y ante todo, sintiendo. Como dice el maestro Morente: "La humanidad es patrimonio del flamenco". Un abrazo y a seguir luchando por este arte que nos une y al que amamos. Y como he escuchado a un gitano viejo decir contó el arte del mundo: "Ya tenemos carnet". Confiemos en que sirva para algo.

365 días después ha habido más escaparate que trabajo en la trastienda. Es cierto que acaban de realizar un congreso internacional sobre la materia y hay que aplaudirlo así como que el día de hoy haya sido nombrado como día del flamenco. Eso está muy bien, pero hace un año hubo una promesa que sigue 'echá en el olvío': el flamenco en las aulas. Hoy Paulino Plata se ha paseado por los colegios con flamenquísimas promesas como las que hace un año hizo Griñán cuando se le llenó la boca de ritmo al afirmar que el flamenco iba a estar muy pronto en los colegios. Un año después en las aulas hay más cartabón que compás. 

En la rueda de prensa de presentación del curso escolar, le pregunté al delegado de Educación de Almería el motivo por el que todavía no se incluía el flamenco en los programas escolares y se quedó más fuera de juego que Julio Salinas. Ni se acordaba del anuncio de su presidente y me afirmó que se lo preguntaría. En esa rueda de prensa se presentó el chino como idioma extraescolar. No digo yo que no sea importante el mandarín, pero antes de ampliar sus ramas un buen árbol debe saber de dónde vienen sus raíces. También se roneó de educación 2.0. Los alumnos tienen hoy en día más TIC's que BIC's, pero el dominio de las nuevas tecnologías en las aulas es directamente proporcional al del fracaso escolar. Así que tampoco empecemos la casa por el tejado porque si no los niños andaluces seguirán felices con sus ordenadores gratuitos (bueno, que pagamos todos) abanderando la alfabetización digital, pero sin saber si vergüenza se escribe con b o con v, leyendo los comentarios del Tuenti y sin visitar jamás 'La casa de Bernarda Alba'. 

Bueno, que me pongo estupendo, vuelvo al tema del flamenco. Plata y Álvarez de la Chica han aseverado hoy que nuestra universal música va a estar en las aulas. El consejero ha prometido 100.000 euros para fomentar su incorporación a la práctica educativa más lo que aporte el Ministerio. Esperemos que no sea en Conocimiento del Medio y no se refieran a ese ave tan bello que vuela por el Cabo de Gata. Ojalá que no sea ojana y sus palabras sean de plata fina. Confío en que el flamenco se instaure en los centros por derecho y para eso hacen falta personas acreditadas, profesores que chanelen para que no suceda como con la informática donde muchos niños están años luz por delante de sus docentes. Si la asignatura se implanta, daré al césar lo que es del césar y le haré compás por bulerías a Plata y si hace falta le cantaré por alegrías a Griñán, pero sobre todo, me sentiré orgulloso de que los niños de la región que engendró al arte jondo puedan saber que un martinete no es el diminutivo de Martín, que un polo además de comerse también puede cantarse y que una bulería es algo mucho más complejo y maravilloso que la canción de Bisbal. Me llenará de orgullo y satisfacción (¡qué real me ha quedao eso!) que los churumbeles de la tierra que me vio nacer sepan quienes fueron Manuel Vallejo y La Macarrona o tengan la posibilidad de escuchar la guitarra de Niño Ricardo. Porque para apreciar y valorar esta música hay que estudiarla y sentirla, ya que no se puede amar lo que no se conoce.





martes, 8 de noviembre de 2011

Nos quieren camelar

La política es el arte de servirse de los hombres haciéndoles creer que se les sirve a ellos (Louis Dumur)

Después de lo visto hace un rato en ese debate estéril no sé si plastificar mi cartilla del paro o pedir la extradición a Plutón. Sólo he contemplado perspectivas de futuro abstractas (como esos voraces mercados) mientras que los hipotecados y parados seguirán siendo concretos. Está claro, una vez más nos quieren camelar, pero cada año lo tienen más difícil porque no ponen nada nuevo sobre la mesa. Rubalcaba estaba maniatado, condenado al fracaso, con menos futuro que Belén Esteban en Cifras y Letras. Ha mentido cuando ha negado que el gobierno diera dinero a los bancos, ha estado dubitativo y demasiado pendiente del programa electoral de Rajoy. Aunque Alfredo sólo podía patalear después del roto que ha hecho su partido y se ha defendido como ha podido aunque estaba más nervioso de lo habitual. Si Pablo Iglesias levantara la cabeza les daría más puños que rosas a estos socialistas de pacotilla.

Rajoy lo tenía todo ganado de antemano, pero una vez más ha demostrado sus pocas mimbres políticas. Ha dejado claro sus grandes conocimientos sobre geografía al ubicar Constantina y Cazalla en la sierra de Cádiz, aunque al menos ha constatado que sabe leer muy bien. Lo mismo tras el 20-N con la nueva disposición geográfica de Marianico 'el corto' me doy cuenta que vine al mundo en la provincia de Málaga . En ese momento, Rubalcaba lo ha tenido a su merced para propinarle un buen gancho político, pero no lo ha hecho por falta de reflejos o porque, quizás, tampoco lo sabía. ¡Qué dos genios!

El gallego ha pegado otro patinazo, que no creo que sea deliberado, al confundir a su rival con Rodríguez Zapatero, al que le debe mucho porque le ha servido en bandeja la presidencia del gobierno, ya que Rajoy no ganará las elecciones, las perderá el PSOE. Los socialistas han sellado su derrota cuando la estrategia de Rubalcaba parecía más encaminada a impedir la mayoría absoluta de su rival. El debate ha sido insulso, encorsetado, con un moderador que parecía más un holograma que un periodista y que ha querido tirarse el pegote al dar la bienvenida a los italianos y portugueses cuando ambos países tenían sus traductores durante toda la retransmisión. He visto debates con más chicha en bares de Triana discutiendo sobre el Sevilla y el Betis. Las propuestas, nulas, muy difusas y la oratoria no ha sido precisamente la de Cicerón.



Este debate era un partido con un 0-0 de antemano, aunque hubiera durado dos horas nadie habría ganado porque la mentira no puede nunca derrocar a la inteligencia de un pueblo. Saben tocar y tocar, marear la perdiz en el centro del campo y su gran habilidad es echar balones fuera. Nunca están en el banquillo y siempre son convocados, ya que no sufren el ostracismo del desempleo ni el azote de la banca. Una derrota en el debate no les dejará nunca en fuera de juego. En cambio, muchos de nosotros estamos con las botas colgadas y desencantados con tanto camelo político. Mi tocayo de apellido, el gran escritor Manuel Alcántara, lo definía hoy a la perfección en su columna de Ideal: “¿Qué le importa a mucha gente quién resulte ganador si lo único que tiene aseguradas son las pérdidas?”.

Rubalcaba prometía y prometía, promesas y más promesas que no valen nada como dirían 'Los Piratas' (los del grupo musical, eh). Rajoy prometía menos, pero escondía más y se escudaba en el paro. Como joven y trabajador del desempleo me duele que gente que no ha doblado la espalda en su vida, que vive del cuento y trabaja menos que Paquirrín utilice esa arma política para captar votos. Desde la altura el horizonte se otea de color de rosa, pero en las catacumbas rige la oscuridad. Ojalá me equivoque, pero no creo que las gaviotas vuelen sobre el nido del empleo o, quizás sí, pero sólo nos dejen las migajas de sus picos.

Otro detalle que me ha asombrado es la siguiente frase del candidato popular que ustedes juzgarán por sí solos: “Tengo entre mis colaboradoras a mujeres que llevan su casa”. Para mi que le ha faltado añadir: “que llevan a su casa sacos de billetes” verbigracia Cospedal o Aguirre que son el auténtico paradigma de mujeres humildes y luchadoras. Hablando de billetes, Rubalcaba ha entrado en bucle con las prestaciones por desempleo, convencido de que el PP las bajará. Es cierto que eso sería la puntilla para muchos, pero creo que la gran mayoría está más preocupada por encontrar trabajo y la reactivación de la economía que por engrosar la empresa más grande de España llamada INEM, que tanto ha incentivado el PSOE. 

En fin, ya no sé si votar el 20-N o el 15-M, si soñar con un debate final entre nuestros auténticos gobernantes, Sarkozy y Merkules, en vez de seguir perdiendo el tiempo viendo a estos dos zampabollos que han aumentado mi indignación y apatía hacia esta política de barra de bar (que me perdonen los dipsómanos). Me tendría que haber quedado con Marca TV que estaba retrasmitiendo un auténtico 'debate' entre Pacquiao y Coto, un cara a cara sin contemplaciones pero con respeto. Para colmo (si es mentira que baje Dios y lo vea) mientras veía a los dos prendas en ese plató propio del doctor Spock, me estaba comiendo un yogur griego. Si es que no tengo remedio, ahora me tendré que hartar de bifidus activo para eliminar tantos activos tóxicos en mi cuerpo...o depurarme con una buena pechá de 'papasconchokos'.

No quiero finalizar de modo tan tremendista porque como dice mi paisano Antero Villar: “Es tiempo de ser optimistas porque el año que viene estaremos peor”.


P. D.: Esta letra de José Prada que canta El Cabrero entra a compás en tiempos de campaña. Disfrútenla. http://www.youtube.com/watch?v=OVdLzMr8RgU