lunes, 22 de febrero de 2016

Miguel Vargas, la guitarra que suena a Extremadura

Cualquier lunes por la mañana se le puede ver, por su emeritense barrio de La Antigua, charlando con sus vecinos sobre esa música que tanto ama y a la que dedica su vida mientras pasea entre las seis cuerdas de su sonanta. Un instrumento que acaricia con la misma familiaridad y facilidad con la que Messi golpea el balón porque tocar la guitarra forma parte del entorno vital de Miguel Vargas, es el alimento de su alma. Un arte, el flamenco, con el que ha convivido desde que vio su primera luz en la ciudad lusa de Beja en 1956. Allí vivió hasta los 8 años escuchando sus primeras falsetas, se impregnó del flamenco de uso y natural, el que brota espontáneo del corazón. Ese es el ecosistema que lactó Miguel Vargas, un guitarrista que cree en la importancia del hábitat del artista. “El flamenco nace de la mamaera, Antonio”, confesó en una entrevista en Cadena Ser Extremadura.
De esa mamaera, de la que también han bebido sus hijos, brota su toque lleno de verdad, sinceridad y de una esencia que se impone al virtuosismo. Lo superfluo sobra en sus acordes al igual que en su vida, la guitarra de Miguel Vargas conserva ese precioso sabor añejo hasta en la forma de coger el instrumento. Su amigo y emblema de los cantes extremeños, Juan Cantero, asegura que “es el que mejor toca por jaleos en España”. Su paisano afirma que “tiene cuatro falsetas, pero ¡qué falsetas y qué manera de sonar!”. No hay barroquismo, ni alardes ni innecesarios, ni siquiera una excesiva técnica, es un toque que penetra en el tuétano del alma, conmueve al espectador y logra lo más difícil del mundo, como diría Morente por fandangos, algo que no se puede estudiar ni aprender bien: la transmisión.
Miguel Vargas es el patriarca del toque por jaleos, aunque tenga la virtud de hacer poco ruido, ya que el ruido es redundante. Hay toques telúricos, en el sentido etimológico del término, y el emeritense es el emblema del toque extremeño. El de Parrilla o los Morao huelen a vino de Jerez, el de Diego del Gastor es cal de Morón y el de Miguel sabe a pata negra extremeño. Un toque que maquilla a la novia impaciente por ver cómo su novio llega de la feria de Alburquerque, una sonanta que evita el desahucio de los caracolitos que no pagan el alquiler, una guitarra que huela a jara en primavera.
Un guitarrista que ha acompañado a Porrina, Indio Gitano, Carmen Linares, Ramón El Portugués, Potito, Guadiana aunque retiene un recital en un lugar privilegiado de su memoria: el de Camarón en el Teatro Romano de Mérida en 1991, once meses antes de su aciago adiós. Un tocaor que ha paseado el nombre de Mérida y Extremadura por todo el mundo y al que su ciudad y su región le deben una recompensa, al menos una peña flamenca que lleve su nombre. Sería un bonito homenaje y reconocimiento a su legado, aunque él no le preocupa, porque, como dice la letra por tangos, vive su vía sin complicaciones junto a sus vecinos de La Antigua, sus paseos a orillas del Guadiana y sus clases y recitales. Una vida flamenca entre seis cuerdas y doce tiempos.

miércoles, 15 de abril de 2015

Estévez y Paños: "El flamenco es un pedazo del corazón humano"

   Bailaores polifacéticos, inquietos y estudiosos del arte flamenco por el que bucean para navegar entre sus maravillosas aguas. Rafael Estévez y Valeriano Paños pasean por los escenarios su espectáculo "Romances", un espectáculo que ha marcado sus carreras. 

-     ¿Cómo definirían su espectáculo "Romances"?

Es un espacio, tanto en lo musical, lo literario y lo tradicional, donde hemos podido encontrarnos  para expresar y compartir libremente con Juan  Kruz Díaz de Garaio Esnaola. Hemos tenido el honor y el privilegio de ser los primeros artistas de la danza española y el flamenco en ser dirigidos por este artista polifacético, un hombre del Renacimiento, que se acercó al Flamenco por proposición de Rosalía Gómez cuando dirigía la Bienal de Flamenco de Sevilla. Juan Kruz nos elige a nosotros dos (ya nos conocíamos y nos encontrábamos en ese momento experimentando con él en Berlín) y a Sandra Carrasco, para que fuera ella quien interpretara con su voz, todo los Romances escogidos.

-     "Romances" es un universo muy especial.

Para nosotros ha sido un antes y un después en nuestras carreras. Ha sido esa gota de agua que desborda el vaso y  que ha hecho que experimentemos en su totalidad, cosas que anteriormente realizábamos tímidamente o que ha despertado en nosotros aspectos que estaban dormidos, o que no nos habíamos atrevido a exponer.

-     Habéis rastreado el romancero español del Renacimiento, ¿qué os ha aportado esta investigación?
    
Juan Kruz con su bagaje en la música antigua, propuso los Romances del Renacimiento, nosotros le propusimos los Romances flamencos, y él escogió los adecuados para cada momento del espectáculo. Cogimos los caminos que Juan Kruz nos propuso, casi a ciegas y descubrimos que nos llevaba a unos mundos muy sugerentes, muy inquietantes y muy agradables de visitar. Toda una investigación que nos ha aportado muchísimas cosas, para nuestras creaciones, para nuestras vidas. Ha sido una gran experiencia artística y vital. Seguimos descubriendo muchas cosas de nosotros mismos, casi tres años después de su estreno en la Bienal de Sevilla.


Paños y Estévez en la Bienal. Foto: Antonio Acedo. 

-     ¿Consideráis que para ser realmente un artista se debe buscar nuevas estéticas, investigaciones o experimentos?
    
En absoluto. El que es artista, es artista haga lo que haga… Ya pueda ser haciendo y aportando muchas cosas nuevas y muchos caminos, o haciendo el mismo baile o el mismo cante toda la vida. Es una elección del individuo, que tipo de artista quiere ser. O también cuan creativo, inquieto, capaz o investigador es ese artista por naturaleza. También tener ganas o no tener ganas de trabajar.

-     Sois un tándem muy prolífico en el baile, ¿consideran importante que un artista tenga esa inquietud y ganas de crear cosas nuevas?

Sí, para nosotros sí. Creemos que es muy importante. Somos partidarios del trabajo, de la investigación… De no acomodarnos en un lenguaje que nos funciona en una creación determinada. Afortunadamente, estamos siendo requeridos por muchísimos compañeros, para que le creemos sus espectáculos. Cada artista es distinto y a cada uno le hacemos el espectáculo que le va bien por su personalidad, por sus cualidades, sus apetencias o su visión… a medida!!! Investigamos muchísimo y trabajamos muy duro en estos espectáculos que nos encargan, como hacemos en los nuestros propios. Creemos que es la única forma de poder hacer espectáculos coherentes que tengan un buen contenido y una base muy sólida…  Nos consideramos muy afortunados y  estamos muy felices que los compañeros nos elijan para que firmemos sus propuestas.


- ¿Con qué bailaor o bailaora de otra época les hubiera gustado compartir escenario? ¿y cantaor?
  
Uf, ¡qué difícil, hay tantos! Pero tenemos nuestros cuatros puntales, nuestros cuatro genios que son, Antonia Mercé la Argentina, Vicente Escudero, Carmen Amaya y Antonio el Bailarín… aunque hay muchos más con los que nos hubiese gustado coincidir. Y de cantaores, muchísimos también… Caracol, Mairena, Talega, Marchena, Pastora, Vallejo, Perrate, Tomás, Chacón, Torre… y así podemos estar hasta el día del Juicio Final… Hay tantos y tantas…

-     ¿Hacia dónde camina el flamenco?
   
Hacia donde los artistas quieran. El flamenco lo hacen los artistas, por eso siempre está vivo y en constante evolución, siempre creciendo.

-     Actualmente, ¿hay más técnica que alma en el baile?

A veces hay exceso de técnica y exceso de alma. A veces cero técnica y tanta alma que cuesta trabajo creerlo. A veces no hay nada, ni técnica ni alma.  Cuestión de la persona que interprete. Hay de todo y mucho para elegir. A nosotros nos gustan los artistas que lo tienen todo. Todo bien equilibrado.

-     ¿En qué momento pensáis que se encuentra el baile flamenco?
     
Creemos que se encuentra muy bien. Hay para ver muchas formas de baile… Muchas corrientes. En el panorama actual hay artistas que defienden tanto lo más ortodoxo como lo más vanguardista. Así que creemos que se encuentra en muy buen momento. Que haya un abanico tan amplio de formas siempre es motivo de celebración. Es maravilloso.

-     ¿Qué supone el flamenco para vosotros?
  
Pregunta difícil, que nunca sabemos cómo contestar. Hace poco leímos en un artículo de prensa de los años 70 del siglo XX: El flamenco es un pedazo del corazón humano. El corazón entero si quieres, pero también la cabeza, el análisis, el estudio, la investigación, la afición, los ojos, el oído. El flamenco es uno de los lenguajes con los que nos gusta expresarnos.

martes, 24 de marzo de 2015

Juan Cantero: “Sería muy bonito tener una peña con mi nombre en Extremadura”

El cantaor emeritense, uno de los máximos referentes en el cante por jaleos y tangos extremeños, habla sin tapujos en una entrevista con Antonio Alcántara e Inma Salguero en el programa “A Vivir que son dos días” de Cadena Ser Extremadura.

Escucha la entrevista completa en este enlace donde Juan Cantero nos canta y explica los diferentes tipos de jaleos.



-         Buenas tardes, Juan, ¿cómo va todo?

Pues bien, aquí viendo el Gran Hermano que son más falsos que los japoneses, no dicen mentiras hijo mío de mi alma.

-         (Risas) Bueno, vamos a hablar de flamenco. Usted viene de la familia de Los Verdinos de Mérida, que eran primos hermanos de su madre, supongo que de ellos aprendería bien la esencia de los cantes extremeños.

Si, si. Mira, por suerte y desgracia mi pena ha sío mu grande de que mi madre no hiciese algo conmigo para tenerla guardá en mi casa, para mí eso hubiera sío la felicidad más grande de mi vida. No lo hice porque he tenío mala suerte con los que me han llevao a grabar que uno de ellos era el padre de Paco de Lucía y claro como yo era un hombre que trabajaba y me venía a mi casa pa no gastarme 7 u 8 diez duros que valía un whisky y eso lo necesitaban mis hijos pa comer. Pero volviendo a los jaleos, que nadie se atreve quitando a La Marelu y no lo hace puro, puro, lo hace en versión de bujería. Es un cante que no tiene salida, que tú te preparas y haces ayyy, entonas tú mismo.

-         Eso te iba a preguntar, Juan, como gran intérprete de los jaleos, ¿cuántos tipos existen? Porque no es lo mismo cantar para el baile que cantar pa escuchar.

No, no, hombre claro que no. Es que el cante de jaleos pa bailar es mu fácil, lo canta cualquier aficionado. Eso lleva unos matices, una cadencia, una caída, un sentío que hay que ponerle a ese cante porque es un cante propio de gitanos, hay que dejar caer la tonalidad, darle larga a unos tonos, a una voz, según como tú cantes jaleos. Mira, Paco de Lucía cuando me los tocó a mí, me dijo: “Juan este toque es mu difícil”. Y fíjate tú, cuando ese monstruo decía eso…



-         El compás de los jaleos es complicado.

El compás es mu complicao. Es un compás antiguo, del siglo pasao, de los abuelos de mis abuelos, pum pum pum pum, y hoy los guitarristas como están acostumbraos a que estás cantando y hacen pulululurlulu… y no dejan cantar a los cantaores. Tú les dices que te toquen por jaleos y no te tocan por jaleos porque es un cante parao, pa escuchar.

-         Juan, si te parece como maestro que es de estos cantes, ¿nos podría hacer una prueba práctica de los diferentes tipos de jaleos?

(Juan canta los dos tipos de jaleos). La gente que canta por jaleos no le pueden dar esos matices porque los conocen pero son cantes mu personales, de nuestros abuelos, tatarabuelos, qué sé yo los años que tienen. Antiguamente en las ferias, los gitanos hacían un trato y ya estaban cantando. Esto es bueno que quede para Extremadura, para los niños porque hay gente que sale y cantan bien, pero cantan por fulano y por mengano, pero si yo soy cantaor y canto por Farina ya dice la gente que quiero hacer lo de Farina o lo que hace Porrina o Caracol. Y a la gente hay que darle cosas tuyas aunque sean más malas, pa que quede algo ahí pal día de mañana. Yo vine a Madrid sin saber cantar pa bailar y escuché los discos y aprendí, como tenía una voz mu bonita me cogieron la gente de los tablaos y luego aprendí a cantar solo.

-         Vamos a escucharlo cantar por jaleos con la guitarra de una de las personas que mejor toca por ahí en Extremadura…

Perdona que te corte, el mejor que toca los jaleos en España es Miguel Vargas.

-         A él me refería, vamos a escucharlo.

(Suenan los jaleos).

-         Se podría decir que estamos escuchando el padrenuestro de los jaleos, santo y seña, Juan Cantero y Miguel Vargas, ¡cómo toca Miguel este cante, Juan!

Miguel toca por ahí como los antiguos porque antes las mujeres gitanas tocaban las guitarras en sus casas, sabían cuatro cositas pero de compás se pasaban que es lo que le pasa a Miguel, Miguel tiene cuatro falsetas pa los jaleos, no tiene más, pero cuando termina de hacer la falseta se viene abajo, va pum pum pum, pa entrar el cante.

-         Claro, la guitarra siguiendo al cantaor.

Eso es, la guitarra tiene que ir siempre detrás del cantaor, nunca delante.

-    Juan, me gustaría que escuchases una pregunta que nos dejaba la semana pasada Enrique el Extremeño, te planteaba que si estás de acuerdo con él en que un cantaor que quiera buscarse la vida como tal necesita tener una amplitud grande de los cantes.

Enrique el Extremeño también el muchacho ha tenío mala suerte porque ha sío un cantaor pa bailar mu bueno, mu bueno, mu bueno. Había un representante en Sevilla, Pulpón, que le dijo que se quitara el nombre de el Extremeño. “¿Y por qué me voy a quitar yo el nombre si yo soy extremeño?”, le dijo Enrique. Es que los extremeños hemos tenío mu mala suerte pa Andalucía y ahí queda eso. Respondiendo a la pregunta, el cantaor que empieza tiene ir poquito a poco, no puede saber todos los cantes.

     -     ¿Qué consejo le darías a los jóvenes que empiezan?

    Que aprendan y que hagan los cantes más o menos como son.

-         ¿Cómo te ha tratado y te sigue tratando Extremadura?

Muy mal, muy mal porque si alguien ha representao Extremadura en España porque he estao en el Ballet Nacional y ponía en los nombres de los artistas Juan Cantero el Extremeño y Extremadura ha estao en los cinco continentes. Y no tengo una peña…

-         ¿Sería gratificante para usted tener una peña con su nombre en su tierra?

Eso sería mu bonito, no tengo una peña con mi nombre, no me han hecho un homenaje, gracias a Dios no me hace falta pa comer, pero sería por la atención y por la categoría que me daría. A Porrina tampoco se lo hicieron y fíjate tú, Porrina, pero si dos cantaores ha habío buenos en los cantes extremeños, que está feo decirlo, pero han sío Porrina de Badajoz y Juan Cantero, no hay más nadie.

-  Por último, Juan, me gustaría que nos contase alguna anécdota graciosa, curiosa que haya vivido en sus múltiples viajes y actuaciones con el Ballet Nacional.

Estaba yo por bastidores, en los camerinos y veo que estaban toas las luces apagás y salí por el escenario, pero es que había un número en el que apagaban la luz y le daba la luz al bailarín cuando estaba hincao de rodillas mirando pal suelo y cuando encendieron la luz estaba yo en mitad del escenario y yo de golpe y porrazo salí corriendo (risas).




martes, 16 de diciembre de 2014

Aquellas maravillosas letras flamencas...

Tras una larga temporada sin escribir sobre ese vasto y fascinante mundo de las letras flamencas, vuelvo a traer unas cuantas perlas literarias tan venustas como vetustas pero que tienen paralelismos evidentes con la actualidad.

En esta temporada donde muchas personas sufren esa palabra tan maligna como manida llamada crisis, algunos pensarán en esta letra por bulerías a la hora de firmar esos contratos basura con condiciones lamentables:

Yo no tengo más remedio
Que agachar la cabecita
Decir que lo blanco es negro.

Y a pesar de todo hay que poner buenas caras y estar agradecidos como atestigua este martinete:

Desgraciaíto aquel que come
El pan de manita ajena
Siempre pensando en la cara
Si la pone mala o buena.

Algunos no tienen ni siquiera tienen la “suerte” de encontrar esos minijobs y caen en la desazón recordando esta letra:

Sentaíto en la escalera
Esperando el porvenir
Y el porvenir nunca llega.

Por ejemplo estas dos letras vienen al pelo para el “gran Fran” o el “pequeño Nicolás” como ustedes prefieran llamarlo:

Si tuvieras olivares
Como tienes fantasía
El río de Manzanares
Por tu puerta pasaría.

Los surcos de mi besana,
Están llenos de terrones,
Y tu cabeza, serrana,
Está llena de ilusiones,
De ilusiones, pero vanas.

El caso del “pequeño Nicolás” es un claro ejemplo de cómo una persona puede llegar a adentrarse en las más altas instancias del poder a través de arrimarse a contactos influyentes. El “tanto tienes, tanto vales” llevado a la máxima expresión. Así lo expresaba ya esta copla popular recogida en el Cancionero de Rodríguez Marín en 1881:

¿Tiene biñas y olibares? (aparece así la ortografía, no me linchéis)
Cantare, cantare
¿No tiene biñas y olibares?
Andare, andare.

Aunque no sólo ese chaval tiene fantasía en este país de roneadores y farsantes. Su amigo Rajoy también vive en mundos oníricos cuando afirma que la crisis ya es historia en nuestro país. Esta letra le viene de lujo:

Tienes mucha fantasía
Parece que tú has pisao
La flor de la tontería.

Nicolasito tenía muchos más amigos como Arturo Fernández, el hombre que compra las aspirinas más caras de España con su oscura tarjeta. Vaya esta letra para él y todos sus compañeros de Bankia que tenían tarjetas fantasma con gastos reales:

Permita Dios que te veas
Como el gallo de Morón
Sin chaqueta y sin calzones
Y también sin camisón.

Y es que como diría José Mota, lo de estos señores era ya “ansía viva” y una desfachatez tremenda hurtar de esa manera mientras estafaban a pobres ahorradores con las preferentes. Pero ya lo dice esta letra por soleá:

El que junta más dinero
Tiene menos compasión,
Parece que la riqueza
Endurece el corazón.

Otro fichajazo de este país que se merece una letra es Carlos Fabra, que seguro que el próximo lunes seguirá desde la cárcel el sorteo del Gordo para ver si conserva su desaparecida fortuna mientras piensa en esta letra:

El carro de mi fortuna
Poco tiempo me duró,
Cuando más a gusto estaba
El eje se me quebró.

En este mundo donde la mentira siempre pretende reinar, hay que pensar en esa máxima flamenca:

El hilo de la verdad,
Por mucho que lo adelgacen,
En la vía quebrará.

Y ahora que llegan estas fechas navideñas habrá que olvidar un poco las duquelas y alegrarse con la familia y la jamancia como refleja esta letra:

Mira si estamos contentos
Que el ruido de la olla express
No se para ni un momento.






jueves, 4 de diciembre de 2014

Farru: "El flamenco nace de la improvisación"

***Entrevista emitida en Cadena SER Extremadura el 18 de octubre de 2014. 

- ¿Cómo te sientes actuando en Extremadura?

Extremadura ha sido siempre muy flamenca y han salido grandes genios del flamenco como Porrina de Badajoz o muchos otros. La verdad es que aquí la gente es entendía y saben lo que están viendo. Es un respeto trabajar en Extremadura porque salir ahí y ver un público que sabe y se sienta a verte, la verdad es que es un riesgo y a la misma vez es una motivación.

- Estuviste en Badajoz el verano de 2013 con Paco de Lucía en Badasom, ¿qué se sentía al actuar con el maestro de Algeciras?

Pues imagínate. Yo creo que es el sueño de todo músico, no solo flamenco, y el mayor logro de cualquier persona que ame el arte y la música. Ha sido, aparte de un maestro, un amigo, un mentor y después imagínate lo que yo he aprendido ahí los cuatro años que he estado con él. Profesionalmente ha sido una de las mejores anécdotas por no decir la mejor que yo he vivido.

- Además de esta experiencia con Paco, has bebido de fuentes más directas como tu abuelo Farruco y tu hermano Juan, ¿cuáles son las señas de identidad del baile de los Farruco?

Definirlo en pocas palabras es muy difícil porque tiene muchas características. No es ni mejor ni peor que otros, sino distinto, un baile más personal porque mi abuelo tenía un baile tan innato, tan personal, tan especial que sí nos ha dejado marcados. Pero dentro de los consejos que nos daba, es que siguiendo una línea farruquera, que cada uno tuviéramos también nuestra personalidad y nuestro granito de arena que aportar y eso es lo que en esta familia tratamos cada uno, seguir ese sello, esa identidad pero al mismo tiempo contar algo que el otro no ha contado. Entonces, es difícil pero yo creo que la clave está ahí, en saber tus señas de identidad y aportar algo a la misma vez.



- ¿Qué le ha aportado a tu estilo esas fuentes bailaores de tu hermano Juan y tu abuelo Farruco?

La identidad, el sello, el que te conozcan por un simple gesto que eso es lo más difícil ahora mismo en la música. Mi abuelo no tuvo mucho de tiempo de enseñarme, pero las cosas que me enseñó era que estudiara flamenco, que fuera aficionado a la guitarra, al cante, que sobre todo, lo respetara y que intentara hacer mis cosas, que no copiara a nadie, que lo que me saliera me saliera a mi aunque al principio me costara más trabajo.

- La saga continúa con tu hermano “El Carpeta”, ¿hay algún Farruco que no baile?

(Risas). Sí que lo hay porque mi familia es muy grande, tú sabes que a los gitanos nos gusta tener muchos niños, entonces en mi casa hay muchos, pero sorprendentemente solo nos dedicamos cuatro o cinco. Los demás, como cualquier gitano que le guste un poco este arte, se hace sus pinitos cantando, bailando, pero no profesionalmente que es una cosa distinta el que toca o canta por afición que el que se quiere dedicar a ello, que eso es otra carrera más.

 - Un día tu hermano Farruquito me dijo que desayunaba flamenco, ¿tomas tú esa misma pócima o incluso sientes el flamenco también cuando estás durmiendo?

Claro, yo creo que esto más que una profesión es una manera de vida. El que es flamenco, es flamenco. Yo conozco a flamencos que ni cantan, ni bailan, ni tocan, pero siente flamenco, se emocionan con el flamenco y viven flamenco aunque profesionalmente no se dediquen a ella. El flamenco siempre está, es como el agua, fluye dentro de ti y la necesitas para vivir.

- Debutaste a los dos años, casi te alimentaste ya de flamenco en el seno materno...

Literalmente, yo he mamao flamenco porque mi madre, también una gran bailaora como la Farruca, ella me cuenta que embarazada de mí con seis o siete meses, ella bailaba, daba cursos, se presentaba en los shows con la barriga, entonces yo ya estaba ahí pegando saltos, pegando botes. Cuando nací más de lo mismo, ella ha sido siempre profesora y cuando enseñaba pues yo estaba ahí mamando. Yo cuando tuve use de razón ya bailaba, ya estaba actuando por ahí.

- Con diez años ya tenías una compañía además…

Sí, además lo más fuerte es que de la compañía yo era el mayor. Imagínate el más chico.

- La formación es importante así como la técnica, ¿pero pesa mucho la improvisación?

De ahí nace el flamenco, el flamenco nace de la improvisación porque la magia, eso que llaman duende o llámalo como quieras, pero eso sucede a partir de la improvisación. Es cuando uno empieza a marcarse su propio estilo, cuando se deja llevar e improvisa. Cada vez te acostumbras más a improvisar, obviamente tienes que estudiar, tienes que prepararte porque un bailaor físicamente tiene que estar preparado, tus piernas tienen que responderte para lo que se te ocurre. Pero yo soy muy partidario de eso, monto un patrón de espectáculo, obviamente ensayo y hay un principio y un final, pero siempre en todos los bailes hay una gran parte de improvisación. Es mucho mejor porque la persona que vaya a verte al teatro, puede ir a verte veinte veces porque cada vez verán algo distinto, mejor o peor no lo sé, pero distinto sí.

- Has hecho pinitos en otros géneros de la danza colaborando con Paulina Rubio, Bjork o Beyoncé incluso has bailado para Madonna, ¿qué tal esas experiencias?

Imagínate, bailar con grandes genios de la música. Además en mi casa no sólo se ha escuchado flamenco, yo he convivido desde pequeño, me levantaba y lo mismo escuchaba a Caracol, Chocolate, Tomás Pavón, Camarón o a Michael Jackson o Mozart. Entonces, nosotros respetamos mucho la música y a esos pedazo de artistas. Tener la oportunidad de compartir con ellos es un privilegio y te enseña un poco a adaptarte a otras músicas, te educa el oído, no sólo flamenco, flamenco, flamenco. Te aporta musicalidad, otros caminos y a otras formas. Madonna se arrancó a bailar rumbas con nosotros, son genios, están tocaos por la varita.

- Se habla mucho de la fuerza, de ese derroche de técnica, de un taconeo efectista, pero creo que también es bonito cuando un bailaor se para, ¿qué es lo que más te impresiona del baile?

Claro, eso es como el toreo. Hay gente que tiene mucha técnica, que controla la situación en todo momento, que dan espectáculo, pero lo que da dinero es quedarse quieto, pero eso es lo más difícil. Cuando estás preparado y tienes mucha técnica, tienes fuerza, giro, pues claro, das diez giros, haces un taconeo de diez minutos y rematas, las luces van hacia abajo y salen fuegos artificiales, es normal que te aplaudan. Lo difícil es crear la misma emoción con sólo un golpe, por eso, hay tanta gente que son técnicos y hay tan pocos genios. Ahí estamos en la lucha.

- Pasa como en el cante que a veces se abusa de derroche de voz pero como decía Caracol: “el flamenco no es pa pedir socorro”, hay que saber templarse también.

Totalmente, es lo más difícil. Mi abuelo Farruco decía que el cante no era pa los sordos. Las facultades son facultades, ya está.

- ¿Qué proyectos tienes actualmente?

Pues estoy muy motivado y casi te lo cuento en primicia. Paco un día en la última gala en Chile, en la prueba de sonido me dijo que se había tirado toda la noche soñando conmigo. Eso me dio un poco de miedo porque como el maestro era tan perfeccionista y pensaba que en una actuación anterior ya había metido la pata o había hecho algo mal. Entonces, no pude aguantarlo y le dije que me dijera qué había soñao porque estaba jindamao, nerviosito perdío. Y me dijo que me conocía como artista y sabía lo que podía llegar a ser. “En mis sueños te veía cantando, tocando y bailando, te veía haciendo cuatro o cinco cosas a la vez, eso cualquier día lo tienes que hacer, Farru, porque creo que eres el único que puedes hacerlo”, me dijo. Entonces, en ese momento, no le eché muchas cuentas porque me dio como un poco de miedo asumir esa responsabilidad. Desgraciadamente a los cuatro o cinco meses falleció y me está atormentando eso en mi cabeza y estoy barajando hacer un espectáculo en honor a él y tocar ese punto. Además ya tenemos un proyecto avanzaíto y la gente lo está aceptando muy bien y muy pronto lo vais a poder ver.

- El cante también te apasiona desde pequeño, lo has vivido en casa, ¿no?


Tanto de cantaor no, pero me gusta. Yo he vivido mucho el cante, mi padre era uno de los cantaores patrás muy bueno, iba con todos los bailaores, yo he mamao también el cante y la guitarra de pequeño, entonces en mi casa siempre se ha cantao, tocao y bailao. Yo siempre he estado ahí, me ha gustado mucho, me encanta cantar y bailar. 

jueves, 28 de agosto de 2014

El descanso de Poveda

Decían en la mítica serie de los ochenta, Fama, que alcanzar la fama cuesta. Pero yo añadiría que cuesta más mantenerse en el Olimpo mediático con la misma personalidad que antes de formar parte de ese pequeño grupo de elegidos. A veces desde las alturas se nubla la visión al mirar para abajo. A Miguel Poveda, artista al que aprecio y admiro una jartá, parece que le está pesando la fama. Él surgió de la nada, se ha abierto un camino en el difícil mundo del flamenco superando muchas barreras como la de ser payo y catalán, ha bebido de las mejores fuentes como de Pencho Cros, de los trianeros, de Enrique o del gran Luis El Zambo de cuyo arte se ha emborrachado. Pero también se ha valido de los medios de comunicación para llegar a ser un “top”, como diría Mourinho, del arte jondo y para contar con una buena pléyade de seguidores incondicionales. En esos medios ahora va rechazando entrevistas porque según su jefa de prensa “necesita descansar”.

Respeto su decisión y respeto su descanso, pero no cuesta nada dedicar dos horas en una semana para atender a los medios de Extremadura, aunque sea sólo por los fans que tiene aquí e incluso por el millón de extremeños que con sus jurdeles van a financiar los 600.000 euros que cuesta la gala de los premios Ceres que comienza en breve en el teatro romano de Mérida. También debería hacerlo por los muchos periodistas que lo hemos apoyado e incluso defendido, pero quizás el eco de los medios regionales no resuena en el Olimpo.

Por decir esto en alguna red social, me querían crucificar en el Gólgota y es que Miguel ya desata pasiones entre sus seguidores algunos de los cuales destilan fanatismo acusándome de que hiero la sensibilidad artística. Quería estarme callado, pero no le voy a echar a mi lengua un nudo porque hay alguna gente que hace hablar a un mudo así que tenía que escribir estas líneas. Yo soy un gran seguidor de Poveda y quizás he escuchado más a Miguel y mucho más flamenco que muchos de los que saltan enfurecidos, obcecados con su delirio al cantaor. Incluso he llegado a tomarme cañas con su ídolo, a charlar de flamenco con él. 

Para mí es un artista con una gran inteligencia, un oído tremendo y unas enormes cualidades. Cuenta con una gran técnica y perfecta ejecución de todos los cantes, aunque en algunos no llegue a pellizcar del todo. Por eso hace siete años, lo llamé en una reseña “el Federer del flamenco”, algo que le gustó aunque me dijo con guasa que “él se parecía más a Nadal”. Aun así, y con mi corto entendimiento, no creo que sea el mejor, ni el número uno como muchos lo catalogan. Para mi gusto, hay cantaores mejores que Poveda en este momento y me mojo cual si de Ice Bucket Challenge (que ahora está tan de moda) se tratase y digo un nombre: Jesús Méndez. El jerezano es canela en rama, un cantaor que no sólo vive del legado de la mamaera que le dejó su tía Paquera, sino que se pelea con cada cante que le emana de las habitaciones más oscuras de la sangre, como diría el gran poeta de Fuente Vaqueros.

Dicho esto, considero a Miguel una persona entrañable, por eso me sorprende e incluso me hiere ese trato a los medios a los que siempre ha tenido y supongo sigue teniendo mucho respeto. Ese pasotismo con los medios no hace más grande a un artista porque el más grande ahora mismo en vida, la enciclopedia flamenca andante y quinta Llave de Oro del Cante como el maestro Fosforito, cada vez que lo llamo me atiende encantado así como otros artistas de primer nivel.

Espero también que esa negación a hablar con los medios sea puntual y deseo que tampoco se deba al excesivo proteccionismo que algunas veces ejercen los jefes de prensa o representantes al ejercer de filtro o taponar nuestra labor.
Así como espero que los seguidores comprendan que este artículo está lleno de buenas intenciones y no me puncen con alfileres de colores. Ahora me voy a ver a Miguel, al que deseo y auguro un gran éxito en tan magno lugar como el Teatro Romano de Mérida. Lo que sí espero es que haya descansado.

Además va a actuar junto a Ana Belén, con la que ya el gran Camarón grabara aunque fuera en la distancia ese temazo: “Amor de conuco”. Hay ganas de escucharlos y de disfrutar del arte al igual que espero que Miguel recapacite y podamos seguir escuchándolo y leyendo en muchas entrevistas. 

Y si no es verdad esto que yo digo, que Undebé me mande un castigo, si me lo quiere mandar.



domingo, 16 de marzo de 2014

Jesús Ortega, el flamenco del año



Dicen que no hay nada más bonito y difícil que ser profeta en tu tierra y entre tus compañeros. El bailaor Jesús Ortega refrendará hoy esas gratas sensaciones cuando recoja el premio “Flamenco de Extremadura 2013” en su ciudad, en Badajoz donde es profeta y ante su gente, sus compañeros de profesión que admiran su valía profesional y humana. Jesús recibe este mediodía un premio que nace, impulsado por el guitarrista Perico de la Paula y el fotógrafo Diego Gallardo, con la vocación de recoger el aprecio, el sentir y la valoración de los propios flamencos extremeños y rendir un homenaje anual a un artista de la región para que sienta el calor y apoyo de los suyos. Habrá muchos flamencos que se merezcan este reconocimiento, pero sin duda Jesús es uno de ellos por ser un fiel divulgador de este arte que tanto amamos, por enseñar a diario en su academia desplantes, taconeos y escobillas, por su gracia arriba y abajo de los escenarios y por su grandeza humana que el año pasado le llevó a organizar el festival homenaje a La Killa, la mujer de Alejandro Vega tristemente fallecida. 


Jesús Ortega rezuma compás, lleva toda su vida dedicado al flamenco, un arte con el que se levanta y acuesta, lo desayuna, saborea y cena desde que comenzara a los 10 años a bailar en la escuela de Alfonso El Maleno. Después bebió de la jonda fuente hispalense de maestros como José Galván o Manolo Marín o con figuras del baile como Eva La Yerbabuena, Israel Galván o Rafael Campillo, por citar algunos. Ha formado parte del Ballet de Cristina Hoyos y del Ballet Flamenco de Andalucía y ha actuado en la Bienal de Sevilla junto a Rafaela Carrasco y Belén Maya además de pasear su arte por medio mundo cosechando éxitos como el del espectáculo “Extremadura. Territorio Flamenco” que llevó el año pasado en el prestigioso Festival de Nimes. Por cierto, que en un mes realizará una gira por China donde los asiáticos disfrutarán de su majestuoso baile y por donde paseará el nombre de Extremadura con mucho orgullo. Porque parafraseando al poeta extremeño Manuel Pacheco que se definía como “esencialmente poeta”, el pacense es “esencialmente bailaor y extremeño”. Jesús, enhorabuena y  sastipén talí. 

Artículo publicado en El Periódico Extremadura (15 - 3 - 14): 
http://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/escenarios/antonio-alcantara-jesus-ortega-flamenco-ano_792593.html