martes, 24 de abril de 2012

Si Larra levantara la cabeza...se pegaría otro tiro

...Mira los mortales de todos los países. Cada cual se apresura a traer aquí una piedra para contribuir al loco edificio. ¿No oyes ya la confusión de las lenguas? El inglés, el alemán, el español, el italiano, el... ¡Babel la nueva! Empiezan a no entenderse. Ya en una ocasión se han tirado unos a otros a la cabeza los materiales de la grande obra; el suelo ha salido de madre como un río de su álveo; las casas se han desmoronado... era el amago de la confusión, de la no inteligencia...”

Artículo “Cuasi – Pesadilla política”, Mariano José de Larra. 



A veces pienso (que no es poco en estos tiempos) que si mi admirado Larra levantara la cabeza, se pegaría otros dos tiros por esta España aún más mísera y gris que la de sus tiempos. No le faltarían motivos hoy en día a Mariano que no entendería las ajustadas medidas de su tocayo ni de sus acólitos presidentes trajeados. Tampoco dejaría pasar por alto a los socialistas que se empeñan ERE que ERE en contradecir a Pablo Iglesias o a algunos comunistas atorrjiados que cambian los soviets por centollos.

El genio madrileño tendría mucho que escribir contra la corrupción de este Estado regido por el absolutismo de los abstractos mercados encabezados por una teutona prima de riesgo. El ilustre periodista se abrumaría al ver cómo las tijeras de un inválido ministro con nombre de balido hace trizas el sistema educativo, viviría incómodo en un mundo en el que reina lo tangible y el materialismo en contraposición a los valores y a ese romanticismo larriano.



El ilustre periodista criticaría el juancarlismo, ese sistema recalcitrante con reminiscencias feudales de un rey furtivo que sale de cacería de elefantes y a veces de alguna que otra elefanta, un monarca que tiene un nieto bala perdía, un yerno amante del yeso para alicatar sus tabiques nasales y otro duque que llena su palma jugando al talonmano.

Con todo este real panorama, Larra se pegaría otro tiro por España. Al fin y al cabo cambian los tiempos, pero no cambian las personas. 

6 comentarios:

  1. para hacernoslo mirar, desde luego. Este país...
    genial lo del "talonmano"..

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  2. Ole, Pablo. No ha cambiado tanto el país casi dos siglos después. Un abrazo.

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  3. Es lo que tienen los clásicos, que sus textos perduran en el tiempo sin perder actualidad.

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  4. Muy cierto, Juan. Los genios son así. Un abrazo.

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  5. Genial Mocho, te invito a mi próximo prólogo. Te las ganado!!!! A mí tb me ha parecido original lo del talónmano...

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  6. Ole, mi socio. Tú sabes que estoy encantado de prologar tus obras. Un abrazo.

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